Sergio Massa, mencionó que una de sus propuestas en materia económica es la posibilidad de implementar una moneda digital de alcance nacional en Argentina.
A diferencia de las monedas digitales privadas o criptomonedas, emitidas con diferentes formatos por agentes privados, la emisión de la CBDC está centralizada en el banco central, y es de curso legal, es decir, de aceptación forzosa por el sector público y privado. Esto significa que debe ser aceptada como medio para la compra de bienes y servicios y el pago de impuestos.
Su valor es establecido del mismo modo que en el caso de la moneda convencional: por el mercado en un sistema de tipo de cambio flotante, influido o no por las políticas del banco central, o por el banco central en un sistema de tipo de cambio fijo.
En este contexto, desde la Fundación Blockchain Argentina, explicaron cómo podría operar esta innovadora moneda y cuáles serían sus ventajas en comparación con el peso físico tradicional.
“Las monedas digitales representan una tendencia global. Varios países como Suiza, China, Rusia y Estados Unidos, ya comenzaron a utilizarlas, o al menos están estudiando para una posible implementación futura. La principal ventaja de esta digitalización de la moneda radica en la utilización de la tecnología blockchain, la misma que respalda la seguridad y el funcionamiento de las criptomonedas, otorgándoles su propio valor inherente”, señala la Fundación.
Una de las grandes ventajas de la implementación de esta moneda digital es la “democratización del acceso a servicios bancarios, la reducción de la economía informal y la implementación de reglas claras para la emisión monetaria, contribuyendo a la lucha contra la inflación”.
Otra de las ventajas de este tipo de moneda digital es “su potencial para reducir la economía informal, ya que al ser un una tecnología 100 % trazable, permitirá una mejor redistribución de la carga tributaria, manteniendo el anonimato de sus usuarios”.