Tras otra definición por penales y una actuación brillante de Sergio Romero, Boca venció a Palmeiras en Brasil y jugará la final de la Copa Libertadores contra Fluminense, en el Maracaná, el próximo 4 de noviembre.
El Xeneize abrió el partido a los 23′ del primer tiempo con un gol de Edinson Cavani tras un desborde y una asistencia de su compatriota Miguel Merentiel.
Pero en el complemento, Boca se quedó con uno menos por la expulsión de su capitán Marcos Rojo y sufrió el empuje de Palmeiras, que alcanzó el empate gracias a un remate de media distancia del uruguayo Joaquín Piquerez. Durante los últimos 20 minutos, Boca aguantó la igualdad y estiró la definición hasta la tanda desde los 12 pasos gracias a las atajadas de “Chiquito”, que aún no había dado lo mejor de la noche.
“Estamos contentos, nos merecemos avanzar a la final de la Libertadores. Fue un partido duro, digno de semifinal de la Copa”, dijo el DT Xeneize Jorge Almirón en conferencia de prensa.