Cada 16 de noviembre se celebra en la Argentina el Día Nacional del Deportista con el objetivo de concientizar sobre los beneficios de hacer actividad física, tanto a nivel corporal como social.
En territorio argentino, el Día Nacional del Deportista se celebra el 16 de noviembre en coincidencia con el Día Internacional de la Tolerancia, fijado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Según indica la Organización Mundial de la Salud (OMS), la actividad física regular, como caminar, montar en bicicleta, pedalear, practicar deportes o participar en actividades recreativas, es muy beneficiosa para la salud.
“Es mejor realizar cualquier actividad física que no realizar ninguna. Al aumentar la actividad física de forma relativamente sencilla a lo largo del día, las personas pueden alcanzar fácilmente los niveles de actividad recomendados”, explica la OMS.
Por el contrario, manifiesta que la inactividad “es uno de los principales factores de riesgo de mortalidad por enfermedades no transmisibles”. “Las personas con un nivel insuficiente de actividad física tienen un riesgo de muerte entre un 20% y un 30% mayor en comparación con las personas que alcanzan un nivel suficiente de actividad física”, advierten.
Entre los beneficios de mantenerse físicamente activo, la entidad sanitaria destaca:
*mejora el estado muscular y cardiorrespiratorio;
*mejora la salud ósea y funcional;
*reduce el riesgo de hipertensión, cardiopatías coronarias, accidentes cerebrovasculares, diabetes, varios tipos de cáncer (entre ellos el cáncer de mama y el de colon) y depresión;
*reduce el riesgo de caídas, así como de fracturas de cadera o vertebrales; y
*ayuda a mantener un peso corporal saludable.
El sedentarismo es uno de los factores de riesgo más comunes de las principales enfermedades crónicas, junto al exceso de peso, el alcohol y el tabaco.